La ninfa o carolina (Nymphicus hollandicus) es, junto al periquito, una de las aves de compañía más populares del mundo. Más grande y de carácter todavía más dócil, es la opción habitual de quien quiere dar el salto a un ave algo más grande sin llegar a la exigencia de un loro grande.
Jaula
Mínimo 60×45×60 cm, priorizando anchura para que pueda desplegar las alas sin tocar los barrotes. Barrotes separados un máximo de 1,6 cm.
Carácter
Es de las psitácidas más cariñosas y dóciles que existen: muchos ejemplares disfrutan del contacto físico y de que les rasquen la cabeza, algo poco habitual en otras especies de este tamaño. Silba con facilidad y puede aprender melodías completas, aunque imita peor el habla que el periquito.
Alimentación
Pellets específicos como base, verdura fresca a diario y hueso de jibia disponible siempre. Igual que en el periquito, las semillas deben quedar como premio ocasional, no como dieta principal.
Salud
Vive entre 15 y 20 años, notablemente más que el periquito. Las hembras solteras (sin macho) pueden poner huevos infértiles de forma esporádica; no es motivo de preocupación salvo puesta excesiva o retención de huevo, que sí requiere veterinario.
Preguntas frecuentes
¿Puede vivir con periquitos en la misma jaula?
No se recomienda en jaulas pequeñas: el periquito puede ser agresivo con la ninfa pese a ser más pequeño. En pajareras grandes con espacio de escape suficiente, algunos propietarios lo consiguen, pero no es la opción más segura.
¿Por qué mueve la cresta?
Es su forma principal de comunicación visual: cresta erguida indica alerta o curiosidad, y cresta pegada al cuerpo suele indicar relajación o, en otros contextos, miedo. Se aprende a interpretar con la observación diaria de cada ejemplar.
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