Los invertebrados exóticos tienen problemas de salud muy distintos a los de reptiles o mamíferos, y la mayoría gira en torno a un momento crítico: la muda.
La muda: el momento más vulnerable
Tanto tarántulas como mantis e insectos palo mudan de exoesqueleto varias veces durante su vida. Durante el proceso son extremadamente vulnerables: no deben manipularse ni alimentarse hasta que el nuevo exoesqueleto se endurezca por completo, algo que puede tardar desde horas hasta varios días según la especie y el tamaño.
Muda incompleta
Cuando el exoesqueleto viejo no se desprende del todo (frecuente si la humedad es insuficiente), puede atrapar patas o el opistosoma en tarántulas. Es una de las causas de muerte más comunes en cautividad y casi siempre evitable ajustando bien la humedad antes de la muda.
Deshidratación
Especialmente en insectos palo y mantis, un ambiente demasiado seco de forma sostenida provoca deshidratación progresiva. Un bebedero o pulverización regular según la especie previene el problema.
Pérdida de patas (tarántulas)
A diferencia de otros animales, las tarántulas regeneran patas perdidas en mudas sucesivas. Una pata perdida no es motivo de pánico, aunque sí conviene revisar si hubo una causa evitable (manejo brusco, caída) para no repetirla.
Aviso: este artículo es información general de cuidado, no un diagnóstico. Para problemas de salud persistentes, consulta con un veterinario especializado en exóticos o con criadores experimentados en la especie concreta.
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